jueves, 24 de mayo de 2012

Conspiranoia

El sabía que todos estaban en su contra. Sus padres, que al nacer le pusieron un nombre tan vil y estúpido como Hortelano. Sus hermanos que siempre abusaban de él por ser de menor estatura, incluso su hermanito el pequeño era diez centímetros más alto. Su hermana que nunca le presentaría a sus amigas, que le diría a sus padres qué cosa guardaba bajo el colchón para verguenza de la familia (unas estúpidas revistas de cuando no existía el internet, ni la navegación privada). No sabía a ciencia cierta porqué todos lo odiaban, maltrataban, humillaban (su padre consideraba gracioso encerrarlo en el baño después de arrojar un "submarino" especialmente hediondo) lo cierto es que el abuso sistemático había empezado desde su concepción.

No era virgen, por suerte que las mujeres que venden su cuerpo poco saben de conspiraciones y odios fratricidas, pero lo cierto es que en su escuela jamás podría conseguir una miserable chaqueta de nadie pues su adorable hermana había esparcido el rumor de que tenía una enfermedad venerea de esas incurables, permanentes y altamente contagiosas. En la escuela todos le creían a sus hermanos, la conspiración era bastante amplia.

Un día guardó sus cosas en una maleta y se fugó de casa. Llegó a una gran ciudad donde era completamente anónimo, consiguió trabajo en un restaurante hediondo. Todo era felicidad hasta que cayó en sus manos un libro muy especial de un inglés loco llamado George Orwell.

5 comentarios:

  1. Dedicado a Ina que seguramente ni lo leyó ja, ja, ja. XP

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  2. Seguramente también leyó el V FOR VENDETTA del maese Moore.

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  3. Pero ese ya fue cuando estaba ya bien colocado en drogas y calmantes. A reserva de que el señor Moore autorice la lectura bajo los efectos de drogas y estupefacientes, con eso de que nada le gusta, ja, ja, ja.

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